| 1 cuota de $2.950,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $2.950,00 |
| 2 cuotas de $1.762,48 | Total $3.524,96 | |
| 3 cuotas de $1.223,76 | Total $3.671,28 | |
| 6 cuotas de $697,73 | Total $4.186,35 | |
| 9 cuotas de $518,87 | Total $4.669,85 | |
| 12 cuotas de $436,60 | Total $5.239,20 |
Contenido: 200 semillas con foto de la variedad y año de cosecha.
Época de siembra: Se puede sembrar durante todo el año, aunque los mejores resultados se obtienen en otoño y primavera. En los meses de verano, se recomienda buscar zonas más frescas o usar media sombra para evitar que el cultivo espigue prematuramente.
Forma de siembra: Siembra en almácigo con sustrato fino preferentemente o también puede ser siembra directa en suelo bien mullido. Mantener el sustrato húmedo. Al realizar el trasplante o el raleo, se aconseja dejar una distancia de 20 a 25 cm entre plantas para que desarrollen una buena cabeza o roseta. Para la producción continuada de hojas tiernas, se puede sembrar de forma más densa.
Requerimientos: Pleno sol, tolera media sombra (especialmente recomendada durante los meses de verano para protegerla del exceso de calor). Requiere un riego regular y moderado que mantenga la humedad constante, ya que la falta de agua vuelve las hojas amargas y duras.
Características:
Uso culinario versátil, siendo la base indispensable de las ensaladas frescas gracias a su textura crujiente y su sabor suave y delicado.
Posee propiedades medicinales relajantes y digestivas, gracias a su contenido de lactucina, que actúa como un calmante natural suave.
Contiene altos niveles de agua, vitaminas (A, C y K) y minerales
Consideraciones importantes:
Es moderadamente resistente al frío, tolerando heladas leves, aunque las variedades de invierno son las que mejor se adaptan a las bajas temperaturas. La Lechuga Criolla es la versión de lechuga romana de verano, si se quiere una variedad romana que funcione mejor en invierno es la Lechuga Gallega
Se puede cosechar por hojas sucesivas (sacando las exteriores a medida que crecen) o la planta entera cortándola desde la base una vez que alcanza su madurez.
Si se deja florecer, la planta se estira notablemente, produce pequeñas flores amarillas que atraen polinizadores y luego genera semillas livianas y de fácil recolección para la temporada siguiente.
